La llamó. Le dijo que fueran al campo, de excursión. Se sentaron en un prado,se hicieron fotos y comieron margaritas. Se revolcaron en la hierba y cuando mejor se lo estaban pasando, de detrás de un árbol apareció un monstruo de 23 cabezas, cada una de un animal diferente, cuerpo de gallo, brazos de ornitorrinco, patas de elefante y rabo de ratón. Y los 25 jugaron al escondite hasta altas horas de la madrugada, mientras en una aldea cercana había un concierto de esos de rock.
FIN
No hay comentarios:
Publicar un comentario